Historia de la Cirugía Plástica Chilena

La Cirugía Plástica Chilena se remonta al siglo XIX, naciendo muy tímidamente, no como especialidad propiamente tal, sino, como apéndice de la Cirugía General.
La tesis de grado, para el título de Médico Cirujano, del Dr. Emilio Veillón en 1858 versó sobre el tratamiento de quemaduras con el título de “Del uso de los Baños” Esta es la primera referencia encontrada en la literatura chilena sobre un tema relacionado con la Cirugía Plástica.

 

El 8 de Diciembre de 1863 durante la celebración del día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María y clausura del Mes de María ocurrió un incendio en la Iglesia de la Compañía de Jesús, ubicada en el sitio del futuro Congreso Nacional. En dicho incendio fallecieron 1840 personas. El historiador Benjamín Vicuña Mackenna describió así este dramático suceso “El mayor número de los heridos han muerto, los hospitales han permanecido ocupados solo veinticuatro horas”, ilustrando así la gravedad de las quemaduras. A propósito de este siniestro se creó el Cuerpo de Bomberos de Santiago.

En 1880 el Dr. Joaquín Zelaya presentó su tesis “Irrigación continua de los tejidos infectados” en que trataba las heridas con agua fría gota a gota por varios días.
El Dr. Rodolfo Marín en 1883 publicó “Naftalina en la curación de heridas” y el Dr. Manuel Borgoño en 1885 realizó una conferencia y publicó en la Revista de la Sociedad Médica de Santiago el tema “Labio Leporino”.

 

El Dr. Aureliano Oyarzún Navarro se tituló en 1885 con la tesis de “Elefantiasis del Escroto” y en 1888 el Dr. Daniel Verdugo Moreno con la tesis “Tratamiento de las Quemaduras”.

En 1890 el Dr. J.M. Balmaceda publica en la Revista Progreso Médico el tema “Injerto de Tiersch”.

El Dr. Edmundo Jaramillo en 1896 trató un difícil caso de Macroquilia resecando gran parte de un labio inferior exuberante con posterior plastía con cuatro Colgajos laterales.

El Dr. Ventura Carvallo Elizalde en 1898 publicó un trabajo sobre materiales de sutura, entre las que destacaban: seda catgut y crin de Florencia.

 

El Dr. Manuel C. Vial en 1889 presentó su tesis “ El ácido Pícrico en el tratamiento de las quemaduras, eczemas agudas y úlceras crurales”.

En 1901 el Profesor Gregorio Amunategui publicó las “Lecciones de Medicina Operatoria” en las que se nombran las técnicas de toma de injertos y talla de colgajos.

El Dr. Enrique González Pasten en 1912 realizó su tesis sobre “ Transplante de órganos” en la que describe la toma de injertos.

En 1918 en la Revista Médica de Chile aparece publicado el trabajo del Dr. Eduardo de Ramón titulado “Ausencia de Vagina ” en que relata un caso.

El Dr. Vargas Salcedo publicó en 1918 el “Tratamiento de las quemaduras” con “ Ambrina” y el Dr. Agustín Inostroza en 1921 publicó un artículo referente a “Plastía de Cráneo con injerto de cartílago costal” y otro de Secuela de quemadura tratada con un tubo de Gillies”.

En 1921 el Dr. Miguel Martínez Barriga presentó un trabajo sobre la “Correción del dorso nasal” usando un heteroinjerto de cartílago de laringe de ternera.

El 1er Congreso Nacional de Cirugía fue en Valparaíso en 1924 y se presentaron tres trabajos sobre Cirugía Plástica: Injertos libres del Dr. Manich, Resección maxilar inferior por epitelioma Amadantino de la Dra Greve y Fonk y Angiomas de la cara y distintos tratamientos quirúrgicos del Dr. Jorge Hylkema.

En 1920 fue publicado en la Revista Médica de Chile la tésis de título del Dr. Italo Alessandrini “El hetero injerto nervioso muerto”. En la misma época el Dr. Guillermo Puelma presentó un trabajo sobre “Injertos muertos”.