SANTIAGO, 11 de Enero 2012

En nombre propio y del Directorio de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética, quiero agradecer el apoyo y la confianza que se me han entregadopara dirigir durante el próximo período (2012-2013)la entidad que nos agrupa.

Nuestra especialidad enfrenta hoy desafíos que requieren de una sólida cohesión y unidad para abordarlos. Por ello, mi primer llamado es a fortalecer nuestros lazos profesionales y personales, cultivar las confianzas y conservar el espíritu que animó a los fundadores de nuestra sociedad científica.

Frente a una demanda creciente, la Cirugía Plástica adquiere cada vez mayor relevancia dentro de la Medicina. Los cambios de conducta, difusión y conocimiento público sobre nuestra especialidad generan hoy una presión que debemos atender y cuidar en todo el mundo; en parte pensando enlos Cirujanos Plásticos del futuro, pero también para resguardarla especialización de las prácticas médicas. Ésta es una doble tarea vinculadaal bienestar de la población.

Es cada vez más frecuente que la relación médico-paciente se vea interferida por acciones judiciales motivadas por razones ajenas alos actos médicos, afectandoun vínculo que debe ser sano y confiado. Se extiende indirectamente nuestra responsabilidad, además, a implementos y artículos de uso frecuente en la Cirugía Plástica, cuya calidad y condición muchas veces no cuentan con la debida regulación de parte de las autoridades. Avanzar en otorgar garantías legítimas a pacientes y profesionales será parte de nuestra principal tarea,  la que, entendemos, puede exceder el período de nuestro mandato.

Nuestra especialidad ha sido discriminada en casi todos los cuerpos legales, y considerada por las instituciones de salud previsional como una excepción de difícil acceso. Creo firmemente que, en un gran número de casos, la Cirugía Plástica —y sobre todo la Reparadora— puede ayudar a las personas a llevar vidas más dignas, armónicas y felices. De esa convicción nace nuestra voluntad por derribar barreras y prejuiciosaún asentados, para beneficio de los pacientes.

Nos corresponderá también el hito de ser sede del primer congreso mundial de Cirugía Plástica en nuestro país (IPRAS 2013), lo que constituye un desafío de marca mayor para sus organizadores y también para todos nosotros como dueños de casa.

Podrán apreciar que nos sobran motivaciones y tareas. Probablemente algunas se encuentren con el ámbitode otras profesiones, pero todas ellas nos obligan a un despliegue de nuestras fortalezas. El trabajo y aporte de todos los miembros de nuestra Sociedad será el factor determinante del éxito de nuestro cometido y del progreso de la Cirugía Plástica en Chile.

Teresa de la Cerda

Presidente